Bonus Disc
Siempre quise tener un papá que me llevara de paseo, que platicara conmigo y ¿por qué no?, que me llevara a cazar coyotes. Sin embargo, no fue así. Mi papá distaba mucho de ser quien siempre quise que fuera. A pesar de todo hubo algo que nos unió de forma más circunstancial que intencional: la música.
Mi padre, a pesar de apenas haber terminado la Elementary School, era un hombre muy culto. Leía mucho y le gustaba aprender constemente. Es a raíz de su fascinación por la historia de México que eligió los tres nombres para sus hijos: Quetzalcóatl, Ilhuicamina y Tonatiuh. Adivina cuál es el mio.
Tuve la gran fortuna de conocer y de trabajar con gente que es profesionalmente sobresaliente. Uno de mis exjefes actualmente es VP de Google y su papá y su tío fueron directores nacionales de tecnología de empresas muy grandes en Mx. Fue, precisamente, en casa de uno de estos directores donde tuve uno de los momentos más significativos de mi vida en lo que a mi papá respecta.
Una noche fuimos a cenar a casa de uno de estos directores y después de varias horas de charla salieron los tragos de whisky las guitarras. Cabe destacar que, aunque ellos hicieron una exitosa vida profesional a través de la tecnología, ellos venían de estudiar carreras musicales. Incluso salieron en programas de televisión cuando eran jóvenes. Así que estos hombres eran muy buenos con las guitarras y con la voz. En algún momento de la noche Rafael, que apodabamos "el viejo", empezó a tocar una canción que reconocí instantaneamente: era una de las primeras canciones que mi papá me enseñó cuando empecé a tocar la guitarra. Lo que siguió fue más un instinto que algo pensado. Tome uno de los instrumentos. Empecé a tocar la línea de bajo que iba con esa canción y por un tres minutos con cuarenta segundos fue como si mi papá hubiera revivido, salido de su tumba y se hubiera sentado a tomar un trago conmigo mientras tocabamos esa canción que algún dia nos unió. Aún siento lágrimas en mis ojos cuando recuerdo ese momento.
Esa cena no fue la única que pasé en casa de "El Viejo". Hubo otras más. En una de aquellas este sabio hombre sacó un vinyl record y lo puso en su equipo de alta fidelidad de los años 70s. Ahí conocí la serie de conciertos de Paco de Lucia, Al Di Meola y John McLaughlin en San Francisco. El viernes pasado, mientras oíamos el disco de tu maestro de guitarra, pensé en este disco y en que podría gustarte. Ojalá que sí.